martes, 22 de mayo de 2018

Ven Espíritu Santo.





Ven Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos
el fuego de tu amor.
Envía tu Espíritu para darnos
nueva vida,
y renovaras la faz de la tierra.

Señor que iluminas nuestra vida
Con la luz del Espíritu Santo,
Danos a gozar de todo lo bello
Según el mismo Espíritu
Por los siglos de los siglos; Amén.





martes, 8 de mayo de 2018

¡¡Gracias...!!



Dios mio:
Amanece y pienso en ti,
te agradezco la vida
y los años vividos.
Miro a mis hijos
y te sigo dando gracias.
Observo la creación,
los árboles, los frutos, las flores
y sigo agradeciendo.
Recuerdo a los que ya no están a mi lado
y mis manos se unen,
mi cabeza se inclina
y vuelvo a susurrar; gracias.
Dios mío, cuanto bello  has creado.


Amén.


sábado, 28 de abril de 2018

Dar fruto






Señor: no quiero ser sarmiento seco,
quiero ser cristiana y dar fruto.
Ayúdame a permanecer en ti,
que guarde tu palabra en mi corazón
y la tenga presente cada día.
Señor: hay caídas en mi vida,
fortaléceme, 
ilumíname,
solo tú puedes dar sentido a cada paso que doy,
a cada palabra, a cada decisión que tome.
Dame la sabiduría de los hijos de Dios.

 Amén.


sábado, 21 de abril de 2018

De una Virgen hermosa.





De una Virgen hermosa
celos tiene el sol,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor.

Cuando del Oriente
salió el sol dorado,
y otro sol helado
miró tan ardiente,
quitó de la frente
la corona bella,
y a los pies de la estrella
su lumbre adoró,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor.

«Hermosa María,
dice el sol vencido,
de vos ha nacido
el sol que podía
dar al mundo el díaq
e ha deseado».
Esto dijo humillado
a María el sol,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor.

Lope de Vega







lunes, 26 de marzo de 2018

Agua viva.




Señor;
Que brille en nosotros tu luz,
Que el Espíritu Santo nos fortalezca.
Tú eres agua viva,
que apaga la sed de nuestros corazones.
Tú que estás en todas partes,
ven y habita en nosotros,
purifícanos
y que  esta Santa Pascua
nos encuentre
libres de pecado, amén.


martes, 20 de marzo de 2018

Domingo de Ramos.






Leyendo el Evangelio del juicio de Nuestro Señor,  me surgió una pregunta:

¿Quiénes eran esos señores que decidieron la muerte de Nuestro Señor?

Romanos a los que sólo le interesaba seguir en el poder y con sus dioses adueñándose de vida y costumbres judías. Llevaban 50 años dominando Palestina.

Sacerdotes y políticos a los que les interesaba mantener su puesto sin importar quién caía en la lucha.

Judios, los mismos que días antes habían aclamado a Jesús al entrar en Jerusalén,  aleccionados por el poder, lo hundían y pedían su crucifixión.

Curiosos a los que sólo le importaba el espectáculo y nada les interesaba, sólo divertirse con lo que sucedía.

Pilato no le halló culpable a Jesús, sin embargo lo condenó. Se lavó simbólicamente las manos  para expresar su inocencia ante la muerte de Jesús.
Era un perfecto funcionario, un burócrata que hacía lo que le pedían, él cumplía la ley. Lo que quedaba en el camino no era su problema.

¿Algo que ver con ciertas costumbres de los burócratas y políticos de hoy día?







Ven Espíritu Santo.

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu para darno...