domingo, 19 de febrero de 2017

Novena al Sagrado Corazón de Jesús.



Corona al sagrado Corazón de Jesús.
La presente novena la recitaba diariamente el Padre Pío, por todos aquellos que solicitaban sus oraciones.


1º ¡OH Jesús mío!: Tu que dijiste “en verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontrareis, golpead y se os abrirá” Hete aquí que yo golpeo, yo busco, yo pido la gracia…
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, confío y espero en ti.

2º ¡OH Jesús mío!: Tu que dijiste “En verdad os digo, cualquier cosa que pidáis a mi Padre en mi nombre, Él os lo concederá.” Hete aquí que a tu Padre, en tu Nombre pido la gracia…
Padre Nuestro, Ave María Y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, confío y espero en ti.

3º¡OH Jesús Mío! Tu que dijiste “en verdad os digo, pasarán el cielo y la tierra, pero mis palabras no morirán” Hete aquí que apoyado en la infalibilidad de tus santas palabras, yo pido la gracia…
Padre Nuestro, Ave María Y gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, confío y espero en ti.


Sagrado Corazón de Jesús, a quien es imposible no tener compasión de los infelices, ten piedad de nosotros miserables pecadores y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, tuya y nuestra tierna Madre.


San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Rezar un Salve.



miércoles, 8 de febrero de 2017

El lobo y la oveja.





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Qué valentía supone buscar con pasión la verdad, sin transigir con las excusas que nos vuelven esclavos de nuestras mentiras. Sólo la verdad nos hará libres, dijo Jesús. Libres y auténticos, al reconocer con sensatez nuestras “fortalezas” y “debilidades”. No es fácil porque vivimos en un entorno de convencionalismos y máscaras.

Un lobo hartado de comer vio a una oveja tendida en el suelo. Dándose cuenta que se había desplomado simplemente de terror, se le acercó, y tranquilizándola le prometió dejarla ir si le decía tres verdades. Le dijo entonces la oveja que la primera es que preferiría no haberlo encontrado; la segunda, que como ya lo encontró, hubiera querido encontrarlo ciego; y por tercera verdad le dijo: -¡Ojalá, todos los lobos malvados, murieran de mala muerte, ya que, sin haber recibido mal alguno de nosotras, nos hacen una guerra cruel! Reconoció el lobo la realidad de aquellas verdades y dejó marchar a la oveja.

Vivir con sinceridad es decidirte a hablar con la verdad en la mano aunque a veces te cueste; a no valerte de una mentira para salir de una dificultad o librarte de una responsabilidad; a no mentir para que los demás piensen algo bueno de ti; a reconocer con honestidad cuando te has equivocado sin tratar de justificarte. He aquí un camino exigente de grandeza moral.
 P. Natalio


Adviento

Adviento El domingo 3 de diciembre comienza el tiempo de Adviento. Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para...