miércoles, 28 de febrero de 2018

Cuaresma.






Señor:
cómo afrontar lo que no logramos entender.
Sólo tú puedes ayudarnos,
a deshilvanar el
mundo que nos rodea.

Ábrenos  el camino hacia la luz,
la verdad y el entendimiento.

                                                  Que en está cuaresma
tu gracia nos permita ver
la realidad de ser cristianos.

El camino que nos lleva a ser luz y sal
no es otro que salir de nuestro egoísmo.

Guíanos Señor,
Tú eres el camino, la verdad y la vida:
¡¡Llévanos a vivir una Santa Pascua!!



martes, 13 de febrero de 2018

Santísima Trinidad.






¿La Santísima Trinidad es un misterio?


Hay realidades que no podemos entender, porque nuestra capacidad mental humana no es suficiente para comprenderlas o explicarlas. Una de esas realidades es la Santísima Trinidad: un solo Dios y Tres Personas divinas.
Un misterio es una verdad que creemos porque Dios nos la ha revelado, pero que no podemos comprender, porque es más grande que la inteligencia humana.
Veamos que le sucedió a San Agustín ante el misterio que no lograba descifrar:

Estaba caminando por una playa pensando en esto. Y entonces se encontró un niñito jugando en esa playa. Ustedes saben cómo les gusta a los niños jugar en la playa ¿no? ¿Y qué hacía el niñito? Corría del mar a la arena, echando poquitos de agua en un huequito que había abierto en la arena.
San Agustín se distrae de su pensamiento sobre la Santísima Trinidad y se pone a hablar con el niñito, que era muy lindo. Y le pregunta: Oye, ¿qué estás tratando de hacer con esos baldecitos de agua del mar? Y ¿qué se imaginan que le dice el niño? Estoy tratando de meter todo el mar en este hoyito.
San Agustín se ríe y le trata de explicar al niño que eso no es posible. Y el Niño le responde: Agustín eso que trato de hacer es más posible que lo que tú estás tratando de hacer, que es meter el Misterio de la Santísima Trinidad en tu cabeza. Ya saben quién era el Niño ¿no?







martes, 6 de febrero de 2018

A la Sangre de Cristo.








Vida que se escapa
rodando  por el madero,
fecundando  la tierra
con el misterio de la redención.
Eres gracia que se brinda
y tu mediación nos llega
desde aquel primer día de la circuncisión,
por la corona de espinas
Por  los clavos del  martirio,
Por la gracia de tu nombre:
Sangre de Cristo,
Fuerza y vida: sálvanos.





Del Rosario.

Regalo de la Virgen de Fátima a los fieles.